Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Sábado, 22 de septiembre de 2018
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en BOLSAS INTERNACIONALES Miércoles, 04 de abril de 2018 08:00

Spotify, +12% en su primera sesión (143 dólares/acción)

CdM | La compañía sueca de música en streaming empezaba este martes a cotizar en Wall Street con un precio de inicial de 165,9 dólares/acción, un 26% por encima del precio de referencia establecido (132 dólares/acción) y cerraba la sesión a 143 dólares/acción, subiendo en su primera sesión sobre el parqué un 12%.

 

 

 

Spotify desembarcaba así en la recientemente vapuleada Bolsa estadounidense: el Nasdaq 100 se dejaba el lunes un -2,9%, el Dow Jones perdía un -1,9% y el S&P 500 cedía un -2,2%. No están siendo precisamente buenos días para las tecnológicas, pero en la primera jornada bursátil de la compañía el Nasdaq cerraba con un rebote del 1,06%.

 

La operación, no convencional, no se ha realizado a través de una Oferta Pública de Venta (OPV), sus títulos entran directamente al mercado, sin que se haya dado lugar a captación de capital mediante la emisión de nuevas acciones y prescindiendo, por tanto, de los bancos colocadores.

 

La empresa, a la que muchos atribuyen haber salvado la industria discográfica, convence cada día a 60.000 nuevos clientes para que paguen alrededor de 10 dólares al mes por su servicio, pero esto no quiere decir que su negocio goce de una rentabilidad al uso. De hecho, la tecnológica, cerró 2017 con 4.100 millones de dólares de ingresos y con unas pérdidas de 324 millones.

 

Spotify, al igual que muchas de su especie –'unicornios'– nunca ha tenido beneficios. Su éxito depende de una complicada negociación de licencias con las empresas discográficas a las que les interesa que tenga éxito y que reciben de la sueca 79 centavos por cada dólar de ingresos en concepto de ‘royalties’.

 

En un informe presentado a la Comisión de Cambio y Bolsa de Estados Unidos (SEC) la empresa reconocía sus pérdidas recientes y sus problemas “no tenemos control sobre los proveedores de nuestros contenidos. La industria discográfica está muy concentrada, lo que significa que una empresa o un pequeño número de empresas, por sí solas, pueden tomar medidas que afecten negativamente a nuestro negocio”. En el mismo informe, señalaba, eso sí, que espera una mejora significativa para los resultados de 2018: estima unas ventas de 4.900/5.300 millones de dólares (+30,0%) y alcanzar un Margen Bruto del 23/25% (frente al 14% registrado en 2017).

 

La operación de salida ha sido dirigida por el actual director financiero, Barry McCarthy, que llevó a cabo en 2002 una historia de éxito: la salida a Bolsa de Netflix, cuyos títulos se han revalorizado en el último año más de un 80%. Cabe ahora preguntarse si la andadura bursátil de Spotify seguirá el mismo camino.  

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.