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Domingo, 25 de junio de 2017
Publicado en Noticias Premium Lunes, 19 de junio de 2017 00:00

España: La cuesta del verano

Joan Tapia (Barcelona) | En crónicas recientes constataba que la economía española iba bien –seguía creciendo al 3% y creaba empleo– pero que la estabilidad política era una incógnita. Y citaba también los peligros exteriores: las consecuencias de Trump sobre el orden mundial y lo más preocupante –por cercana y porque podía afectar a nuestra moneda–, la ola de populismo que, alentada por el bajo crecimiento, amenazaba a Europa.

 

A mediados de junio podemos decir que el entorno exterior ha mejorado notablemente. No tanto por Trump, aunque sus crecientes problemas internos quizás (no es seguro) reduzcan su agresividad exterior, sino porque el aire europeo es infinitamente más respirable que hace unos meses.

 

Para empezar, el crecimiento en la zona euro se ha acelerado. En el primer trimestre el aumento del PIB ha sido finalmente del 0,6% (0,8% en España) frente al 0,5% previsto inicialmente y ello se debe a un dinamismo mayor al esperado de las economías de Grecia, Francia e Italia (las tres con un 0,4%). Y el crecimiento anual del PIB de la zona euro se ha elevado al 1,9%.

 

En la reunión del pasado 8 de junio en Tallín, Draghi dijo que por primera vez en su presidencia el riesgo económico está equilibrado y no apunta únicamente a la baja. Por ello el BCE, aunque mantiene su programa de estímulos para todo el año, ha descartado tener que volver a bajar los tipos de interés. Ahora la incógnita es si en 2018 mantendrá su programa de compra de activos.

 

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