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Martes, 17 de julio de 2018
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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 11 de enero de 2018 08:00

China frena la compra de deuda estadounidense con la Fed reduciendo balance y el 10 años en el 2,6%

Intermoney | En el inicio de la semana, apuntábamos la complejidad de 2018 para explicar ciertos movimientos de mercado al coexistir cuestiones aparentemente contrapuestas pero, que después de analizarlas en detalle, se descubren ciertos matices que explican su encaje.

 

El máximo ejemplo de ello serán los treasuries que, a su vez, afrontarán circunstancias difíciles de predecir. Un buen ejemplo de ello era el informe filtrado en China y conocido al mediodía de ayer, según el cual los responsables de la revisión de la cartera de activos chinos en el exterior habrían recomendado frenar e, incluso, detener las compras de deuda soberana estadounidense.

 

La reacción en los treasuries y, también, en el dólar no se hacía esperar. En octubre de 2017, los mayores inversores extranjeros en deuda soberana estadounidense atesoraban 6.349 mm. $ de los cuales 1.189 mm. $ correspondían a China y 1.094 mm. $ a Japón. China ha recuperado el papel de primer tenedor con unas cifras que superaban los 1.116 mm. $ de octubre de 2016, pero que quedan bastante por debajo de los máximos de 1.317 mm. $ de noviembre de 2013.

 

Las salidas de capitales que dominaron en China desde mediados de 2014, explicaron una corrección obligada de las tendencias de treasuries, es decir, no estaríamos ante un ajuste desconocido. El problema es que, ahora, dicha situación coincidiría con la Fed reduciendo su balance a la sombra de cierto trasvase en los mercados hacia posiciones de más riesgo; todo ello, mientras que el 10 años americano enfila una referencia realmente importante como son los niveles de 2,6% y que, en el pasado reciente, han marcado los límites a sus alzas de rentabilidad. De hecho, en caso de superar esta referencia con solvencia, podemos asistir al primer episodio de ruido y volatilidad de los mercados en 2018.

 

Desde la anterior perspectiva, las referencias de hoy en Estados Unidos no se mostrarán decisivas ya que la estabilidad del avance de los precios de producción en 3,1% a. en diciembre a la sombra del crudo no aportará grandes novedades, al igual que un nuevo buen dato de peticiones semanales de desempleo. Así, la intervención del presidente de la Fed de Nueva York sobre previsiones puede tener algo más de interés, aunque con la vista puesta más en posibles comentarios sobre el futuro de las metas de inflación de la institución que en sus comentarios sobre la actividad.

 

En este contexto, no habrá que perder de vista al dólar que también está sufriendo cuestiones como los movimientos nipones hacia una menor generosidad monetaria. Una menor generosidad que, desde el punto de vista de la actividad en Japón, era acompañada por el comportamiento de los índices líder y coincidente de noviembre que mejoraban hasta 108,6 y 108,1, respectivamente. De momento, el 10 años nipón ya se sitúa en 0,074 (-7,8 p.b), cifras muy significativas ya que debemos recordar que el objetivo adoptado por el BoJ en septiembre de 2016 consistía en establecer una referencia del 0% para el mencionado 10 años, mientras que el tipo oficial permanecería en -0,1%.

 

De vuelta a China, a primera hora, el yuan se intercambiaba por 6,513 USDCNY en un entorno en el que desde el PBoCh se sigue ajustando la “fórmula” para calcular los niveles diarios de partida de la divisa. El último paso dado ha consistido en la suspensión temporal del factor “contra-cíclico” que se incorpora en los cálculos del cruce frente al dólar, llevando a una conclusión sencilla: el PBoCh actuará discrecionalmente para situar al yuan en los niveles más convenientes para China.

 

El flujo de noticias desde Asia con implicaciones globales deberá ser tenido muy en cuenta, a pesar de atesorar en Europa ciertas referencias de calado concentradas en Alemania. En primer lugar, la estimación preliminar del crecimiento germano para el conjunto de 2017, la cual esperamos que arroje un avance del 2,4% e, indirectamente, corrobore un buen final de año. No obstante, las diferencias en los ajustes entre series impedirán extrapolar cifras concretas en términos del 4tr17.

 

El PIB germano compartirá protagonismo con la última jornada de las negociaciones antes de evaluar si existen bases para reeditar la “Gran coalición” en la locomotora europea. Hasta el momento, la falta de gobierno en Alemania no está siendo recibida con inquietud por los inversores debido al buen comportamiento de los indicadores de actividad en el país. Por ejemplo, el fuerte crecimiento del 3,4% m. de la industria alemana en noviembre será clave para explicar el buen dato de la industria, hoy, en el conjunto de la UEM.

 

A pesar del contexto descrito, tampoco habrá que perder de vista las actas del encuentro de diciembre del BCE, las cuales esperamos ratifiquen la lectura positiva del escenario de la Eurozona y, también, la divergencia de opiniones entre sus miembros. Una divergencia que será encabezada por la ortodoxia alemana. Sin embargo, la lectura de los movimientos de nuestra autoridad monetaria ha tenido un peso residual para explicar las oscilaciones del euro en el inicio del año, cuyo comportamiento debemos achacarlo a los flujos que han llegado a la UEM, especialmente, provenientes de Estados Unidos.

 

En la anterior línea, es muy significativo el posicionamiento de Morgan Stanley: “Las acciones de Estados Unidos han tenido un rendimiento superior y, ahora, se encuentran próximas a nuestro precio objetivo de final de año con un recorrido al alza limitado, mientras que el escenario de fondo acorde con un rendimiento superior de las acciones europeas está intacto”. La experiencia nos recuerda que las tomas de posiciones siempre son previas a que posicionamientos de este tipo sean vox populi.