Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Lunes, 24 de septiembre de 2018
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en Noticias Premium Miércoles, 14 de febrero de 2018 08:00

¿Política monetaria cuasi perfecta?

Miguel Navascués | Según Scott Sumner, cabeza visible de una escuela monetarista llamada Monetary Market Theory, la política monetaria de estos años, dirigida por Janet Yellen, ha estado cerca de la perfección –pese a lo cual su mandato no ha sido renovado, o ha sido despedida con cajas destempladas por el presidente Donald Trump–.

 

Según Sumner, la política ha sido cuasi perfecta porque se ha acercado a los dos objetivos de la Reserva Federal: una estabilidad de precios con una tasa de paro cercana a la tasa “natural”, la que no es causa de una presión alcista sobre los salarios, y la inflación. Por eso no ha sido del todo perfecta, porque el objetivo de inflación es el 2%, y se ha quedado por debajo. Lo que pasa, dice Sumner, es que es muy difícil acertar de pleno. De haber insistido en subir la inflación hasta su objetivo, la tasa de paro se hubiera quedado por debajo de su nivel natural, poniendo en peligro la inflación que vendría después por un mercado de trabajo demasiado tenso.

 

Es verdad que ese es el doble mandato de la Fed, y lo ha cumplido, pero las cosas son más complejas: la economía no se reduce a la tasa de paro y la inflación. Me sorprende que después de la crisis de 2008 (que Sumner niega en su narrativa más generalizada: para él no hubo crisis financiera ni burbuja), haya economistas que sigan defendiendo el modelo monetarista, como si el dinero fuera el único determinante del PIB y la inflación, o, como prefiere Sumner, el PIB nominal. Este modelo deja de lado la estabilidad financiera, que debería ser el objetivo prioritario del banco central, después de lo que pasó en 2008 ( Stiglitz & co) Y ahora nos encontramos otra vez en una situación financiera mundial endiablada, que como dice el FMI, dista mucho de ser el “new normal”.

 

PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO ACCEDA A LA ZONA PREMIUM