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Viernes, 20 de julio de 2018
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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 27 de junio de 2018 08:30

El peor escenario no se dará, pero a corto el daño ya está hecho: buen momento para valores defensivos

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Tras las fuertes caídas que experimentaron los índices bursátiles europeos y estadounidenses el lunes, ayer estos intentaron recuperar algo del terreno perdido, aunque sin mucha convicción.

 

Así, y durante gran parte de la jornada se pudo observar cómo entraba algo de dinero en los valores de los sectores más castigados en la sesión precedente, especialmente en los industriales, los tecnológicos y los ligados a las materias primas minerales, los cuales en principio son los que podrían verse más afectados por las políticas comerciales proteccionistas que pretende implementar la administración Trump. Sin embargo, faltó mucha convicción en los inversores, por lo que los índices fueron incapaces de mantener los avances iniciales, cerrando la jornada de forma mixta y lejos de los niveles máximos del día. Es evidente que la incertidumbre que han generado las últimas actuaciones/declaraciones de los distintos miembros de la Administración estadounidense, incluido el presidente Trump, ha afectado mucho a la confianza de los inversores, que temen que la reciente escalada en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China pueda terminar desencadenando una “guerra abierta” que afecte al crecimiento económico global.

 

Nosotros seguimos pensando que no se va a llegar tan lejos y que el “peor escenario”, que fue el que parece que comenzaron a descontar los inversores el lunes, no se va a dar ya que ni a Estados Unidos ni a China les interesa en estos momentos provocar la ralentización de sus economías. Ayer mismo, el presidente de Estados Unidos, Trump, pareció dar marcha atrás en lo concerniente a limitar las inversiones extranjeras en empresas estadounidenses al afirmar que su Gobierno se limitaría a utilizar en estos casos las herramientas ya disponibles. No obstante, y a corto plazo, el daño ya está hecho, lo que se refleja en la debilidad que mostraron ayer los mercados de valores occidentales, cuyos principales índices se mostraron incapaces de rebotar con convicción. Por sectores, señalar que en las bolsas europeas fueron los valores relacionados con las materias primas minerales, los de las utilidades, los relacionados con el petróleo y los tecnológicos los que mejor lo hicieron. En Wall Street, por su parte, fue el sector energético el que se mostró más fuerte, apoyado en el fuerte repunte del precio del crudo, repunte que se produjo tras publicar la agencia Bloomberg que la Administración estadounidense estaba presionando a los países aliados para que dejaran de comprar crudo a Irán, habiendo establecido el 4 de noviembre como fecha límite.

 

Hoy, y en una sesión en principio sin grandes referencias macro y empresariales, serán dos los factores que monopolizarán la atención de los inversores: i) las noticias/rumores que se publiquen sobre el “conflicto” comercial entre Estados Unidos y China y entre Estados Unidos y sus aliados de la UE –en este último caso el sector del automóvil se ha convertido en el principal damnificado–, y ii) la evolución del precio del crudo tras la fuerte revalorización que experimentó ayer, hecho que debe favorecer el comportamiento tanto de las petroleras cotizadas como de las compañías de tubos y las ingenierías que dan servicio a las mismas.

 

Para empezar, esperamos que las bolsas europeas abran al alza, aunque, como ocurrió ayer, seguirá siendo evidente la falta de convicción por parte de los inversores a la hora de incrementar posiciones en los activos de mayor riesgo, por lo que los avances de los índices serán limitados.

 

De momento, y como ya señalamos la semana pasada, creemos interesante en el actual entorno de mercado apostar por las compañías de corte más defensivo, que ofrecen elevadas rentabilidades por dividendo, así como por las del sector del petróleo y gas, compañías estas últimas que seguirán viéndose favorecidas por la fortaleza de los precios del crudo.