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Publicado en Noticias Premium Lunes, 09 de julio de 2018 08:00

Gabriel Felbermayr: "Una UE de transferencias no tendrá respaldo en el Bundestag"

Lidia Conde (Fráncfort) | Gabriel Felbermayr dirige desde 2010 el Centro de Economía Exterior del Instituto Ifo de Múnich. A partir de principios del próximo año será el máximo responsable del Instituto de Economía Internacional de Kiel. Desde el Ifo, exige a Europa enfrentarse al nuevo proteccionismo estadounidense para impedir un golpe a la economía internacional.

 

En sus últimas declaraciones a la prensa alemana advierte del riesgo Trump, entendido como el riesgo de que su estrategia comercial le resulte bien. ¿Es la idea America first económicamente correcta? ¿Cuáles son las consecuencias a medio y largo plazo para EEUU?

 

En primer lugar hay que entender que una de las obligaciones de un presidente democráticamente elegido es priorizar la resolución de las cuestiones internas. Desde ese punto de vista, la idea es completamente normal. La cuestión es si para conseguirlo se debe seguir una política agresiva y nada cooperativa o, por el contrario, una estrategia basada en la cooperación internacional. Tras la Segunda Guerra Mundial hubo un amplio consenso en torno a la convicción de que la segunda vía era lo más adecuado. Es decir, la idea de que la cooperación económica beneficia a todas las partes y que la globalización no es un juego de suma cero. El problema surge cuando un solo país, que además es una gran potencia, se retira de la estrategia cooperativa, puede obtener ventajas. Puede atraer así la producción hacia el propio país y obtener ingresos aduaneros a costa de fabricantes extranjeros. Ya Adam Smith se refirió a esta política de “beggar-thy-neighbour“, basada en la explotación de los otros países, de los socios comerciales. Por otro lado, esto funciona solo mientras los demás no se defiendan. Y cuando lo hacen, pierden todos. Por eso la estrategia de Trump funcionará si el mundo le deja hacer y no se rebela.

 

¿Qué debería hacer la UE en caso de que escalara el conflicto comercial?

 

A Donald Trump no le ha impresionado en absoluto que la UE haya reaccionado con la misma moneda a los aranceles impuestos por EEUU al aluminio y el acero. Desde el 1 de junio sufrimos esas tarifas a las exportaciones de la UE a los EEUU por un importe de 6.000 millones de euros. La reacción europea ha sido responder con las mismas armas, otros aranceles contra productos tan amercianos como el bourbon, las motos Harley, cosméticos, y productos de acero. Tanto los aranceles estadounidenses como los europeos hacen daño a algunas empresas pero no son vitales. Otra cosa es el anuncio de imponer aranceles del 25% a la compra de coches europeos. Eso supondría un golpe fuerte. Un duro ataque que Trump defiende con criterios de seguridad nacional. ¿Qué hacer? La UE tiene que decir claramente que reaccionará y que estará dispuesta a usar armas pesadas. Sus amenazas deberán resultar creíbles. No olvidemos que la UE tiene una ventaja clara frente a EEUU en el ámbito de la old economy: coches, maquinaria y química. Pero por su parte EEUU cuenta con una ventaja en la llamada new economy, en los servicios digitales, financieros y de ocio. Esa es la diana para la UE. Deberíamos ponernos todos de acuerdo. No basta con amenazas vacías. Se trata de advertir para evitar que EEUU avance en una guerra comercial.

 

¿Qué consecuencias tendría esto para Alemania? ¿Y qué pasaría si EEUU optara por separarse de la OMC?

 

No hay duda: Alemania sería el país más afectado. La razón es que exporta a EEUU sobre todo coches de lujo fabricados casi completamente aquí y por tanto con una elevada cuota de valor añadido. Según nuestros cálculos supondría una pérdida a largo plazo de más de 5.000 millones de euros anuales para la economía alemana. Un cálculo que ya tiene en cuenta que el presunción de que la industria del automóvil reaccionaría a los impuestos estadounidenses trasladando parte de la producción, reestructurando las cadenas de valor añadido, y concentrándose en mercados alternativos a los que vender. No obstante, hay que decir que podríamos superarlo porque se trata solo de las exportaciones de coches a EEUU.

 

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