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Domingo, 25 de junio de 2017
Publicado en CONSENSO Lunes, 19 de junio de 2017 00:00

La CNMV mete mano a los bajistas

Fernando Rodríguez | La suspensión de las posiciones bajistas en Liberbank, decretada para un mes por la CNMV, no ha dejado indiferentes a los actores de la Bolsa. Expertos, gestores, 'traders', analistas y abogados, tradicionalmente contrarios a las interferencias en el funcionamiento de los mercados de capitales, dudan sobre el alcance de una medida tan excepcional, a la vez que respaldan la utilidad de los bajistas.

 

La sorpresiva intervención del Banco Popular por el Mecanismo Único de Resolución (MUR) ha producido consecuencias para el resto del sistema financiero español. La más significativa es que la presión vendedora en Liberbank ha hecho que la acción cayera el 43% en tres sesiones, provocando la intervención de la CNMV en forma de suspensión durante un mes de las posiciones bajistas en el valor.

 

Adoptar una medida de ese calado debe contar con la autorización expresa del supervisor bursátil europeo –la ESMA–, que sólo la concede si se producen circunstancias excepcionales. Fernando Zunzunegui, abogado y profesor de Derecho del Mercado Financiero en la Universidad Carlos III de Madrid, ha analizado en detalle los razonamientos incluidos en la comunicación de la ESMA autorizando la suspensión de las posiciones bajistas sobre Liberbank en España: “ESMA considera que la situación descrita por la CNMV representa un escenario adverso para el sistema financiero español con efectos para el sistema europeo. Liberbank es una entidad de importancia significativa supervisada por el Banco Central Europeo en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Es una entidad relevante a nivel europeo. Desde esta perspectiva ESMA asume las consideraciones de la CNMV sobre la amenaza que la situación de Liberbank representa para el sistema financiero. Estamos, según la CNMV, ante una seria amenaza a la confianza en el sector bancario español con implicaciones para la estabilidad financiera. La resolución de Banco Popular ha creado un riesgo de contagio con efecto dominó que puede llegar a ser sistémico. Estamos ante una seria amenaza a la confianza en el mercado y un riesgo potencial a la estabilidad financiera en España. Con la resolución de Banco Popular se cierra un capítulo de la crisis bancaria en España y se abre otro, este de dimensión europea”.

 

La necesidad de justificar ante la ESMA la intervención sobre Liberbank ha llevado a la CNMV a tener que sostener que está en riesgo la estabilidad del sector financiero español, una tesis que no se compadece con el mensaje oficial del Gobierno de que el sistema ya está saneado y es solvente. En efecto, hasta la intervención del Banco Popular por el MUR, el Ministro de Economía, Luis de Guindos, mantuvo en todo momento que la entidad era viable, aunque en su comparecencia en el Congreso para explicar la caída llegó a reconocer que se había convertido en un banco 'zombi'.

 

La intervención de la CNMV en Liberbank plantea al menos dos dudas razonables: por qué el supervisor no asistió antes al Banco Popular, dejando que el valor de la acción llegara prácticamente a cero, y por qué se dilata a un periodo tan largo –un mes– una medida tan excepcional de manipulación del mercado.

 

Jorge Nuño, gestor de Fidentiis, justifica la suspensión temporal de las posiciones bajistas, ya que “en determinadas circunstancias es prudente limitar su uso. En Liberbank se produjo más un efecto contagio de pánico por el Popular que una reacción fundamental a raíz de algún evento excepcional. Es una forma de proteger a los accionistas, sobre todo en acciones tan poco líquidas y profundas. En situaciones de estrés, la suspensión es una extensión de lo que se conoce como subastas de volatilidad, que ocurren todos los días y en todos los mercados, no sólo en Europa.” La suspensión, según este operador, permite a la empresa en cuestión que “el equipo gestor diferencie su caso de otros y que los inversores entiendan y estudien la situación de la compañía”. De hecho, inmediatamente después de la suspensión, el equipo directivo de Liberbank ha estado explicando los fundamentales del banco a gestores e inversores. Entre ellos, los de la propia Fidentiis Gestión. “Lo que pasó con el Popular no tiene nada que ver con Liberbank ni ha sido consecuencia de los bajistas. En el caso de Popular, se produjo un deterioro a lo largo del tiempo y han ido apareciendo datos, un cambio de management en un momento crítico…”, concluye Nuño.

 

Zunzunegui no es tan benévolo. “La CNMV se ha columpiado. No tiene ni pies ni cabeza: en Liberbank, sí, y en el Popular, no. La medida se ha usado desde el punto de vista político para proteger a una caja y supone una manipulación de mercado. En el caso del Popular, se ha dejado que la acción fuera a la baja para poner la acción cerca de cero y minimizar la pérdida. Podríamos llegar a compartir la estrategia, pero ¿cómo es posible que Guindos supiera que las cosas no iban bien y no lo comunicara al mercado como un hecho relevante?”, se pregunta Fernando Zunzunegui.

 

Ignacio Gómez-Montejo, analista bursátil y director del Hedge Fund ICR Institucional Investment Management, cree que decisiones como la de la CNMV “pueden estar justificadas en situaciones extremas como la crisis de 2008, y en el caso de Liberbank, ya que se trata de un banco, por lo que depende especialmente de la confianza del público”. Respecto al caso del Popular, estima que “estaba condenado. A posteriori es fácil opinar. El supervisor podía haberle dado unas semanas, aunque quizá se hubiera generado más alarma todavía”.

 

El caso Liberbank ha puesto en cuestión el hasta ahora indiscutible papel fundamental de la especulación en la formación de precios y el funcionamiento eficiente de los mercados. Poco a poco, se va extendiendo el clima negativo sobre quienes desarrollan sus estrategias de inversión para ganar dinero cuando las Bolsas y los valores bajan. Antonio Sáez del Castillo, bajista militante, estudioso de las Bolsas y probablemente uno de los primeros 'day-trader' avant la lettre del mercado bursátil español contemporáneo, opina que “los mercados organizados e institucionalizados llevan implícito en su razón de ser el funcionamiento de los precios por diferencias”. El autor, entre otros muchos ensayos, de 'Tratado sobre euforias y crisis financieras', se extraña de que “no se hable de volatilidad exagerada cuando suben los precios”. Sáez del Castillo siempre ha sostenido que los precios de las acciones “los suben y los bajan”.

 

Gómez-Montejo detecta “cierta asimetría informativa” a favor de los análisis alcistas, es decir, los que convienen a quienes venden acciones, por lo que valora especialmente el papel que juegan los bajistas. “Si una compañía tiene problemas o está mal valorada, alguien tiene que ponerlo en evidencia “, argumenta. “Los bajistas son la 'Policía de Mercado de la Eficiencia'. Gotham lo hizo mucho mejor que la CNMV alertando sobre lo que pasaba en Gowex”, dice Zunzunegui.

 

La CNMV lo ha hecho mal al dejar caer al Popular. Debería haber actuado antes. Los cortos dan eficiencia de precios y, si es que hay que perseguir a alguien, es a quien presta los títulos para que opere el bajista: con los tipos de interés cercanos al cero, es fácil comprar títulos y cederlos con una rentabilidad entre el 7 y el 10% anual, más el dividendo”, explica José María Manzanares, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). “A lo mejor se debería ser más transparente y, al igual que se obliga a comunicar cambios de acciones superiores al 3% del capital de una cotizada, se tendría que informar sobre un préstamo de acciones a partir de ese porcentaje”, aventura Manzanares.  

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