Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Martes, 17 de octubre de 2017
Publicado en CONSENSO Miércoles, 09 de agosto de 2017 08:00

Todo parece ir bien

M&G Valores | Iniciamos el mes de agosto en un entorno de tranquilidad en los mercados pese al tono correctivo de las últimas semanas. En los últimos meses la situación de la economía europea ha mejorado significativamente, dejando atrás los temores deflacionistas que se habían adueñado del mercado en 2015/16.

 

Desde hace algunos meses las previsiones de crecimiento de la economía se revisan al alza y ahora se espera un crecimiento en la Eurozona del 1,9% en 2017 y 1,8% en 2018, frente a previsiones del 1,5% y 1,6% respectivamente a principios de año.

 

También los beneficios de las empresas han empezado a crecer de forma convincente después de varios años de atonía y de expectativas frustradas. En el segundo trimestre el crecimiento del BPA supera el 20% anual en España y la Eurozona y el 10% en Estados Unidos, en todos los casos superando las previsiones. La Reserva Federal ya hace tiempo que está embarcada en un proceso de normalización monetaria se espera que el BCE siga el mismo camino a partir de enero.

 

Las proyecciones para los próximos dos años dibujan un panorama despejado a nivel global por lo que, más allá de las fluctuaciones normales de la Bolsa en el corto plazo, todo apunta a que el proceso alcista de los últimos años debería continuar en próximos meses.

 

¿Qué podría ir mal?

 

Si tuviéramos que identificar la principal fuente de riesgos potencial para el mercado diríamos que sería la posibilidad de que el actual optimismo sobre la aceleración del crecimiento económico y el repunte de la inflación resulten un espejismo, una mejoría coyuntural dentro de una situación estructural dominada por el bajo crecimiento e inflación que volvería a apoderarse del escenario económico más pronto que tarde.

 

La experiencia japonesa desde 1990 sería un ejemplo en este sentido. En los últimos 30 años la economía japonesa ha mantenido un tono de crecimiento débil e inflación baja aunque alternando fases de recuperación con recaídas. El problema es que las recuperaciones nunca eran completas. Cada vez que la situación mejoraba, la Bolsa subía y se llegaba al punto en que parecía que finalmente los problemas quedaban atrás, llegaba la decepción.

 

El resultado, 30 años de un gran movimiento lateral en la Bolsa alternando ciclos alcistas y bajistas de unos pocos años de duración pero nunca una gran tendencia alcista sostenible a largo plazo. ¿Existe la posibilidad de que Europa se encuentre en algo similar desde la Gran Recesión de 2008-09? En principio no le daríamos una alta probabilidad a este escenario pero tampoco lo descartaríamos del todo, aunque fuese en una versión algo menos dramática que la de Japón.  

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.