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Viernes, 18 de agosto de 2017
Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 19 de junio de 2017 00:00

Arranque de las negociaciones del Brexit

Intermoney | La política será importante en la agenda de Europa, donde este lunes empieza oficialmente la negociación del “Brexit” en Bruselas.

 

Unas negociaciones que se antojan complejas, aunque la posición de partida de los británicos parece tornarse menos dura y ya apuntan cesiones respecto a los derechos de los ciudadanos de la U.E residentes en el Reino Unido. Otra cuestión es que los socios comunitarios tienen claro que los británicos deberán “pagar un precio” y, además, tienen puesta la mirada en sus “atractivas” actividades financieras, lo cual sí que creemos acabará por plasmarse en medidas legales para forzar su mudanza a Europa continental. Luego, desde el Reino Unido se planteará una posición más conciliadora que chocará con el posicionamiento más duro de sus socios.

 

Los recursos comprometidos permitirán a Grecia afrontar sus cuantiosas obligaciones de julio, al tiempo que el acuerdo alcanzado permitía volver a integrar al FMI pero desde una posición un poco particular. La directora del organismo internacional anunciaba que propondría al Directorio del mismo la aprobación de un acuerdo cautelar de apoyo a Grecia (podría ascender a 2.000 mill. €), el cual debería aprobarse en un espacio de tiempo muy corto y completarse antes del 27 de julio. No obstante, la cuestión es que estaríamos ante una situación algo particular, dado que el FMI formalmente pasaría a reintegrarse en el programa de rescate, pero retrasaría la entrega de dinero hasta conocer cuál es el grado de alivio a la deuda que sus socios europeos ofrecerían a Grecia.

 

Esto explica que el mecanismo elegido por el FMI para canalizar su ayuda sea mediante el “acceso precautorio” a los conocidos como “Acuerdos de Derecho de Giro (Stand-By)”. Una fórmula que permite asegurar necesidades de financiación potencialmente cuantiosas, si bien teniendo en cuenta que “los acuerdos precautorios se emplean cuando los países no tienen intención de utilizar los montos aprobados, pero conservan la opción de hacerlo si llegaran a necesitarlos”.

 

En otras palabras, estaríamos ante un sí a medias del FMI a la espera de conocer los detalles necesarios para el alivio de la deuda helena, con el fin de evaluar la sostenibilidad de la misma bajo el horizonte de 2060. De momento, se plantea un periodo de carencia de 15 años en el pago de principal e intereses de hasta 15 años de una parte del rescate valorada en 100 mm. €. Una medida que, seguramente, sea considerada insuficiente por el FMI y que nos recuerda que la cuestión griega todavía está lejos de aclararse definitivamente, ante un programa de rescate que oficialmente termina a mediados de 2018. No obstante, en este capítulo, la situación ha mejorado de forma apreciable y durante la próxima semana no estaremos ante un problema.

 

El ruido griego quedará atrás en la UEM y el escenario en el área se tornará tranquilo en los próximos días, a pesar del inicio de las negociaciones del “Brexit”. Una situación a la que también contribuirá la escasez de referencias macroeconómicas y su perfil continuista. Así, sólo destacarían los PMIs preliminares de junio de la Eurozona, cuyo ligero retroceso frente a los elevados niveles del mes anterior, no evitará que sean acordes con un crecimiento del 0,6-0,7% trim. durante el 2tr17 en el agregado de la Eurozona, al igual que ocurrirá con la continuidad de los avances de la confianza del consumidor de la UEM (también en junio), de acuerdo con la Comisión Europea.

 

Además de los indicadores señalados, sólo cabe señalar la moderación de las cifras comerciales españolas que conoceremos el martes, las volátiles órdenes industriales de Italia que en abril repuntarán y el dato final del PIB del 1tr17 francés (0,4% trim. y 1,0% a.). Luego, habrá margen para que el Boletín Económico del BCE pueda ser analizado con más detalle, aunque esperamos que incida en los gestos muy medidos tendentes a preparar el terreno para un futuro algo menos generoso de su política monetaria.

 

El problema es que los altibajos en la inflación inyectan ruido en el escenario de la Eurozona y el discurso acorde con la necesidad de tomar perspectiva, choca con los últimos datos de costes laborales. En términos nominales, estos mantenían un avance estable del 1,5% a. en el 1tr17 para el conjunto de la zona euro, recordando la ausencia de tensiones desde este ámbito; cuestión que era más llamativa si nos fijábamos en los costes vinculados a los salarios. Dichos costes moderaban hasta 1,4% a. frente al 1,6% a. del 4tr16, cuestión que era encubierta por el repunte del resto de costes laborales (vinculados a la Seguridad Social e impuestos al trabajo) que aceleraban hasta 1,6% a. Como podemos apreciar, unos datos discretos y que nos recuerdan el modesto desempeño de los salarios cuyo papel es vital si queremos derivar en un escenario de consolidación de las mejoras de los índices de precios; situación que desde la perspectiva de los inversores convivía con la confirmación del ajuste del IPC de la zona euro hasta 1,4% a. en mayo.

 

De forma que los mercados seguirán teniendo excusa para seguir desconfiando hacia la capacidad del BCE para normalizar su política monetaria y ello se dejará notar en la rentabilidad de la deuda soberana en euros. No obstante, debemos tener en cuenta que los bancos centrales están regidos por economistas y no por traders, centrándose en las tendencias y la evolución del largo plazo, lo cual se dejará sentir en forma de divergencia entre ambas esferas. Así que sin sorpresas de calado desde la esfera de los datos, también habrá motivos para esperar que las Bolsas continúen encontrándose sostenidas.  

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