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Miércoles, 24 de enero de 2018
Publicado en INTERNACIONAL Viernes, 12 de enero de 2018 08:00

En base al DEG, lo lógico sería mantener el grueso de las reservas chinas vinculadas al dólar

Intermoney | Entre las idas y venidas de las informaciones vinculadas a la gestión de las reservas internacionales chinas, la realidad es que el país tiene pocas opciones para poner a buen recaudo sus cuantiosas reservas internacionales y, en este sentido, cobra importancia dirigir la mirada hacia los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI.

 

“El DEG es un activo de reserva internacional creado en 1969 por el FMI para complementar las reservas oficiales de los países miembros” y que se define en base a una cesta de monedas, cuyas ponderaciones serían las siguientes: 41,73% el dólar, 30,93% el euro, 10,92% el renminbi chino, 8,33% el yen y 8,09% la libra esterlina. Luego, esta composición nos recuerda que lo lógico es mantener el grueso de las reservas chinas vinculadas al dólar y, además, teniendo en cuenta la necesidad de salvaguardar dichas reservas y atesorarlas en activos líquidos, junto a lo cuantioso de las mismas, hacen que los treasuries sean imbatibles para las necesidades chinas.

 

En otras palabras, la deuda soberana estadounidense seguirá ocupando un papel clave para canalizar las reservas chinas; otra cuestión es que ante un escenario donde desde el gigante asiático se pueden detectar riesgos al alza sobre la rentabilidad de los T-Notes, se opte por diversificar sus inversiones de reservas de divisas. Un hecho apuntado por la propia agencia china de Administración Estatal de Divisas (SAFE por sus siglas en inglés) que reconocía dicha diversificación para “salvaguardar la seguridad general de los activos en divisas y preservar y aumentar su valor”.

 

La anterior situación, a su vez, será utilizada para presionar en las negociaciones comerciales con Estados Unidos en un momento de elevada beligerancia de la Administración Trump en este campo. En esta línea, son muy significativos los temores expresados desde Canadá vinculados a la posibilidad que desde Estados Unidos se de por acabado el acuerdo NAFTA. De momento, habrá que esperar al desempeño de la sexta ronda de negociaciones del acuerdo que tendrá lugar entre el 23 y 28 de enero; cita que los canadienses temen que pueda verse enturbiada por un anuncio presidencial que apunte a los deseos de abandonar el acuerdo norteamericano con el fin de reforzar su posición negociadora.

 

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