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Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 19 de febrero de 2018 08:45

Los inversores empezarán a mirar al encuentro del BCE

Intermoney | En el final de la semana, convivían las compras de treasuries que llevaban al 10 años hasta cifras de 2,86% con una sesión tranquila en el S&P 500, dando forma a un entorno donde la volatilidad medida por el VIX se contenía en niveles del 19%.

 

La tranquilidad también dominaba en Europa con sus bolsas registrando revalorizaciones durante todo el día; una situación que no debe llevarnos a la complacencia ya que el último capítulo de este episodio de corrección creemos que todavía no está escrito.

 

En el caso de la UEM, las cuestiones políticas pueden llevar a que reaparezcan las inquietudes de los inversores, dada la cercanía de las elecciones presidenciales italianas que tendrán lugar el próximo 4 de marzo y el proceso abierto entre las bases del SPD para ratificar el acuerdo de coalición en Alemania. De esta forma, el trasfondo político de la primera economía de la Eurozona estará de actualidad y se unirá a los datos importantes que se darán a conocer en el país durante la próxima semana.

 

En concreto, la estimación final del PIB alemán confirmará que, en el 4tr17, el avance del 0,6% trim. (2,9% a.) se vio notablemente apoyado por el buen desempeño de la demanda externa y el aporte del gasto público. Por el contrario, de acuerdo con la publicación de las cifras preliminares, el consumo privado se mantuvo en niveles parecidos a los del 3tr17 (-0,1% trim.) y la inversión fija en maquinaria y equipo habría experimentado leves repuntes, contrastando con el ligero deterioro de la destinada a construcción. En conjunto, Alemania vivió un buen 2017 que se cerró con un crecimiento del 2,5%; la mayor tasa desde el 3,7% registrado en 2011, una vez ajustados los datos por el efecto calendario.

 

No obstante, más interés despertarán los indicadores adelantados que verán la luz durante la semana, esto es, los ZEW y los IFOs de febrero. En ambos casos, los subíndices relativos a la situación actual, pese a retroceder, se mantendrán en niveles cercanos a los máximos históricos registrados en enero (95,2 y 127,7 puntos, respectivamente), aunque habrá que prestar atención al comportamiento de las componentes de expectativas.

 

En el caso de los IFOs, la fortaleza con la que el euro empezó el año pesará en las respuestas de los industriales, a pesar de su paso atrás en febrero y de centrarse sus alzas en el cruce contra el dólar. En lo que respecta al ZEW, los recientes episodios de volatilidad bursátil explicarán la merma de la confianza de los inversores y analistas germanos, siendo interesante analizar su percepción del futuro de la inflación y de los tipos a corto en las principales economías mundiales.

 

También se publicarán indicadores adelantados en el agregado de la UEM, donde la estimación preliminar de febrero de la confianza del consumidor (de la Comisión Europea) permanecerá en niveles cercanos a 1 punto y volverá a adelantar una evolución favorable del gasto de los hogares en el área. También mostrarán un buen desempeño los PMIs preliminares de febrero, si bien no descartamos una ligera corrección de los mismos ya que las respuestas podrían haber sobre-reaccionado al alza. Por ejemplo, en el final de 2017, las cifras de los PMIs se correspondían con tasas de crecimiento cercanas al 0,8% trim. en la Eurozona, cuando el avance del PIB fue realmente del 0,6% trim.

 

En un entorno donde la sensibilidad hacia la evolución de la inflación ha aumentado en gran medida, la estrella de los PMIs serán los subíndices de precios. El referente a los costes, alcanzaba máximos de 81 meses en enero, mientras que los precios cobrados por las empresas de la UEM experimentaban el avance más intenso desde abril de 2011. Todo ello, en la misma semana en la que se confirmará que el IPC del agregado de la Eurozona moderaba hasta 1,3% a. en enero, mientras que la inflación subyacente incluido alcohol y tabaco repuntaba una décima (1,2% a.) y la de servicios se mantenía en 1,2% a.

 

Así, de confirmarse lo recogido en las componentes de precios de los PMIs, deberemos prepararnos para que la inflación de la UEM avance a un mayor ritmo en los próximos meses. En este contexto, las actas del BCE recordarán la confianza de la institución de cara a la recuperación de la inflación en el medio plazo, así como también hacia el buen momento de la actividad en la Eurozona. Otra cuestión es que desde Frankfurt se cante victoria y de esto también dejará constancia el documento, aunque la prioridad del mismo será generar confianza respecto a la comunicación de la estrategia de la entidad. Así, se dejará claro la continuidad de las actuales guías del BCE y que no se ha planteado realmente el inicio del debate sobre el QE.

 

Por otra parte, habrá que seguir muy de cerca las discusiones sobre el impacto de la cotización del euro en la economía de la UEM, después de las críticas no tan veladas de Mario Draghi a Estados Unidos por el comportamiento del dólar. En paralelo, los inversores ya empezarán a mirar al encuentro clave de marzo en un escenario donde la importancia de la volatilidad vivida en los mercados ha sido minimizada desde los bancos centrales, siendo un buen ejemplo de ello las últimas declaraciones del Consejero del BCE, Benoit Coeuré: “hasta ahora, lo que vemos es que el ajuste ha sido ordenado en los mercados y en su transmisión hacia la Eurozona; el impacto en la UEM se ha circunscripto especialmente a los mercados de renta variable”.

 

Por otro lado, Coeuré también recordaba que desde Frankfurt se habría apuntado que discutirían su política de comunicación a principios de 2018, si bien esto todavía no habría ocurrido. Unas palabras que estaban en línea con lo que arrojarán las actas del BCE el próximo jueves.

 

Un día antes de publicarse las actas del BCE, verán la luz las de la Reserva Federal. Estas también vendrán marcadas por los mensajes positivos sobre el crecimiento económico estadounidense y la inflación, la cual se espera que “avance en el presente año”. Además, dichas actas servirán para señalar al FOMC de marzo como el momento en el cual podremos presenciar la primera subida de tipos de 2018, la cual cuenta con el apoyo de los últimos datos publicados en Estados Unidos y es descontada por los mercados con una probabilidad algo superior al 80%.

 

En informes anteriores, hemos insistido en que, si la volatilidad en los mercados iba a más, llegarían los gestos desde instituciones como la Fed. Sin embargo, en el organismo parecen todavía cómodos con la entidad del actual ajuste y el rebote de los mercados juega a favor de sus intereses, tendentes a normalizar lo máximo posible la política monetaria en Estados Unidos. En nuestra opinión, esto se traduciría en tres subidas de tipos en 2018 y la continuidad del ajuste programado del balance.

 

De la misma forma, las últimas referencias estadounidenses que se han dado a conocer permiten el endurecimiento paulatino de la política monetaria. El viernes, se publicaba que los precios de importación aceleraban en enero hasta 3,6% a., al tiempo que la confianza del consumidor (según la Universidad de Michigan) repuntaba hasta 99,9 puntos en febrero. También dejaban un “muy buen sabor de boca” los datos relativos al sector residencial. Por un lado, los permisos de construcción se elevaban en enero hasta rozar los 1,4 mill. a. y alcanzaban cotas no vistas desde 2007; por otro, la iniciación de construcciones superaba los 1,3 mill. a. por primera vez desde octubre de 2016.

 

En los próximos días, las cifras del sector residencial estadounidense tendrán continuidad con la publicación del repunte de las ventas de viviendas de segunda mano en enero hasta consolidarse en niveles no vistos desde el año 2007. Así, este será el dato más relevante en Estados Unidos donde los inversores prestarán mayor atención a las mencionadas actas de la Fed y a las distintas declaraciones de sus miembros.

 

Por último, en Reino Unido tendremos la segunda estimación del PIB, que confirmará su avance de 0,5% trim. y 1,5% a., si bien, para los inversores, este dato será secundario en comparación con el resurgir de los resultados empresariales. Esta semana, se darán a conocer los de Bhp, Galp, Deutsche Boerse, HSBC Walmart, Iberdrola, Orange, Tenaris, Lloyds, Glencore, Telefónica, Anglo American, Axa, Saint Gobain, Kbc, Henkel, Deutsche Telekom, Barclays, HP, IAG, Swiss Re, RBS, Standard Life y Pearson, entre otros.  

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