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Domingo, 21 de octubre de 2018
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Publicado en NACIONAL Jueves, 02 de agosto de 2018 08:00

El déficit público mejoró en el primer cuatrimestre, pero se confirma el sesgo expansivo de la política fiscal

BBVA Research | Las administraciones públicas (excluidas las corporaciones locales) cerraron el mes de abril de 2018 con un déficit del 0,6% del PIB, que mejoró en dos décimas al registrado en el mismo periodo del año pasado.

 

Mientras que las comunidades autónomas y la administración central presentaron una mejor ejecución presupuestaria, la Seguridad Social mantuvo el superávit del año anterior (véanse los Gráficos 1 y 2).

 

Hasta abril, se observó una suave moderación en el crecimiento de los ingresos públicos, que mantuvieron, no obstante, un ritmo de crecimiento (6,6% a/a) por encima al del gasto público (4,2% a/a). Los ingresos por retenciones de trabajo volvieron a ser uno de los principales determinantes del crecimiento de la recaudación impositiva. El IVA y el impuesto de sociedades recuperaron algo de dinamismo, más por la caída en las devoluciones impositivas que por el impulso en las bases imponibles. Por su parte, el gasto público aumentó de forma generalizada, destacando el fuerte crecimiento observado en la formación bruta de capital.

 

Aunque el dato del primer cuatrimestre arrojó un ligero progreso de las cuentas públicas, el ritmo de mejora no parece suficiente para compensar el sesgo expansivo del gasto público. En este sentido, se espera que el déficit público se reduzca hasta situarse a final de año en torno al nuevo objetivo de estabilidad aprobado por el Ejecutivo central (que supone una flexibilización del 2,2% al 2,7% del PIB).  

 

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