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Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 08 de octubre de 2018 00:00

Solo unos buenos resultados empresariales animarán a los inversores a apostar por la renta variable

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Las bolsas occidentales afrontan una complicada semana con muchos frentes abiertos, frentes que en el corto plazo van a seguir condicionando su comportamiento.

 

 

Entre los mismos destacaríamos el reciente repunte de la rentabilidad de los bonos, concretamente de los estadounidenses, factor que debe ser tenido en cuenta por los inversores, los cuales deberán evaluar el impacto que en las valoraciones de las empresas tiene este hecho. En ese sentido aclarar que el repunte de la rentabilidad de los bonos no solo encarece la financiación de los países y de las empresas, sino que también afecta directamente a los créditos de los particulares que están indexados a estos tipos. Además, los analistas utilizan estas rentabilidades como referencias a la hora de descontar los flujos de caja futuros de las compañías con objeto de valorarlas. Por tanto, unos tipos de interés superiores reducen las valoraciones. De ahí la reciente reacción de las bolsas. De seguir repuntando las rentabilidades de los bonos, la renta variable va a continuar bajo presión. En ello va a ser determinante el comportamiento de la inflación, variable que llevamos tiempo catalogando como clave para el devenir de las bolsas a corto/medio plazo.

 

Otro factor a tener muy en cuenta y que condicionará en el corto plazo el comportamiento de los mercados financieros de la Zona Euro, es la batalla que han entablado la Comisión Europea (CE) y el gobierno populista italiano como consecuencia del presupuesto que ha elaborado este último para 2019. El mencionado presupuesto no solo no cumple con los objetivos de reducción del déficit estructural acordado con la CE sino que es muy optimista en lo que a las partidas de ingresos hace referencia, ya que estima un crecimiento para la economía italiana que no parece factible que esta alcance. El Gobierno italiano presentará de manera oficial a la CE su presupuesto el día 15 de octubre. Hasta entonces esperamos un continuo “toma y daca” entre el Ejecutivo italiano y la CE, lo que tendrá un impacto directo en los mercados financieros italianos y, probablemente, en el euro. De momento, otros mercados periféricos como Portugal y España han evitado “el contagio”, algo que creemos no podrán seguir haciendo si la situación se enquista y provoca nuevas caídas en los bonos y en la Bolsa italiana.

 

Como tercer factor de incertidumbre destacaríamos el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, conflicto que lleva ya meses abierto y que no parece que va a tener un final inmediato. En ese sentido, señalar que, si bien Estados Unidos ha sido capaz de cerrar nuevos acuerdos comerciales con países como Corea del Sur, México y Canadá, y es factible que los cierre con Japón e, incluso, la UE, creemos que con China es cada vez más factible que la Administración Trump termine provocando una guerra comercial en toda regla ya que el conflicto trasciende este ámbito ya que está en juego la supremacía tecnológica para los próximos años. Por tanto, no es descartable que finalmente Estados Unidos y China terminen gravando todos los bienes procedentes, lo que tendría un impacto directo en las cadenas de producción de muchas compañías estadounidense y, por tanto, en los precios de sus productos y en sus márgenes.

 

Por último, está el “factor emergentes”. La reciente fortaleza del dólar, muy ligada al proceso de alzas de tipos que está llevando a cabo la Reserva Federal (Fed), consecuencia del fuerte crecimiento económico y del repunte de la inflación en Estados Unidos, ha provocado que hayan “saltado todas las alarmas” en las economías en vías de desarrollo con mayores debilidades estructurales, especialmente con balanzas por cuenta corriente deficitarias y con elevados niveles de endeudamiento en dólares. Así, algunas de estas divisas han experimentado duras caídas en lo que va de ejercicio, provocando un fuerte repunte de la inflación y forzando la intervención de los bancos centrales locales, que han tenido que subir sus tipos de interés de referencia para evitar males mayores, con el consiguiente impacto negativo en la actividad económica de estos países. De continuar la escalada del dólar la situación puede complicarse mucho para algunos de estos países, así como para las empresas europeas y estadounidenses con elevada exposición a los mismos.

 

Por tanto, el escenario al que se enfrentan los mercados de valores occidentales es complejo, al menos en el corto plazo, y así entendemos que lo está reflejando su comportamiento. En el corto plazo solo hay un factor que puede animar a los inversores a apostar por la renta variable: los resultados de las empresas cotizadas. En ese sentido, señalar que la temporada de presentaciones de resultados trimestrales comienza de forma oficiosa el viernes en Wall Street con la publicación de las cifras de tres de los grandes bancos cotizados: JP Morgan, Wells Fargo y Citigroup. En un par de semanas comenzará la misma en Europa. Si las empresas son capaces de publicar resultados por encima de los previstos y sus gestores se muestran relativamente optimistas con el devenir de sus negocios, podríamos asistir a un cambio de tendencia en las bolsas occidentales. Mientras tanto, el mejor escenario que contemplamos es que los principales índices consoliden cerca de sus niveles actuales.

 

Por último, y en lo que hace referencia a la agenda macro de la semana, señalar que hay algunas citas interesantes, como la publicación de los IPC de septiembre en las principales economías de Europa y en Estados Unidos (jueves y viernes). Además, el jueves se conocerá las actas de la última reunión del Consejo de Gobierno del BCE, en las que habrá que estar atento sobre lo que digan los miembros del comité en relación al crecimiento económico de la Zona Euro, otro factor que nos preocupa dados los síntomas de debilidad que viene mostrando en los últimos meses.

 

Para empezar, hoy esperamos una apertura a la baja de las bolsas europeas, que seguirán así la estela dejada el viernes por Wall Street y esta madrugada por las bolsas asiáticas, especialmente por las chinas que tras estar toda la semana pasada cerradas –se celebró la Golden Week–“están poniéndose al día” con fuertes descensos. Por lo demás, comentar que hoy el mercado de bonos estadounidense se mantendrá cerrado por la celebración del Día de Colón en el país, lo que, en principio, debería dar un respiro a la renta variable del país.  

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