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Miércoles, 25 de abril de 2018

¿Cuánto pesarán sobre el BCE las advertencias de Christine Lagarde? El FMI publicará el martes sus nuevas previsiones de crecimiento global (la previsión de enero era de +3,7% en 2014), se enfocó en la necesidad de luchar contra los bajos niveles de inflación tanto en Europa como en Japón, “incluso con medidas no convencionales”. Se trataba de un discurso preparado como aperitivo del encuentro de primavera del G20 entre ministros de finanzas y Bancos Centrales en Washington la próxima semana (10-11 abril).

Los ministros de Economía de la UE-28, el Ecofin, dieron ayer el visto bueno a la llamada Tasa Tobin, que gravará la compraventa de acciones en once países europeos: Bélgica, Alemania, Estonia, Grecia, España, Francia, Italia, Austria, Portugal, Eslovenia y Eslovaquia. La Tasa podría estar en vigor en unos seis meses, posiblemente a partir de 2015, y según los cálculos de la Comisión Europea (CE) se podrían recaudar EUR 35.000 millones. Según avanzó ayer el Ministro de Economía, Luis de Guindos, parece que aún habría detalles importantes por cerrar.  No obstante, la propuesta aprobada ayer solo incluye las acciones y derivados, por lo que la recaudación estaría por debajo de ese cálculo inicial hecho por la CE que era mucho más amplio. El compromiso se formalizará en la próxima reunión de ministros de Economía de la UE de mayo.

El FMI considera que los avances realizados en el frente regulatorio no son suficientes para reducir el riesgo sistémico en todas las regiones y especialmente en Europa. Según las estimaciones del organismo, los principales bancos del mundo estarían recibiendo un subsidio implícito (medido como menor coste de financiación) de 590.000 M$ porque en caso de quiebra tendrían que volver a ser rescatados por los estados. Por áreas geográficas los importes alcanzan un rango de 15.000/70.000 M$ en EE.UU, 25.000/110.000 M$ en Japón, 20.000/110.000 m$ en Reino Unido y 90.000/300.000 M$ en Europa. Entre las principales recomendaciones del FMI para reducir los riesgos financieros y aumentar la competencia en el sector destacan las siguientes: (i) La creación de un impuesto para aumentar la estabilidad financiera que pagarían las entidades más grandes, también denominadas como demasiado grandes para caer, (ii) Aumentar las exigencias de capital para los bancos sistémicos, algo que ya se contempla en los nuevos requerimientos de Basilea III y (iii) la reducción del tamaño de las mayores entidades para minimizar riesgos, aunque esto dependerá en última instancia de las entidades financieras.

Fuente: Análisis Bankinter

J. Yellen, presidenta de la Fed, intentó suavizar el mensaje del pasado 19 de marzo. Así Yellen insistió en que continuarán las medidas extraordinarias por algún tiempo. Defendió la reducción de programa de compra de activos por la mejora del mercado laboral. Con todo, Yellen recalcó la necesidad de nuevas mejoras, destacando entre otros elementos el elevado porcentaje de empleo a tiempo parcial. En este contexto, la TIR a 10 años retrocedió finalmente hasta el 2,72%, y el S&P500 se revalorizó un +0,8%.

En la reunión del pasado 19 de marzo, la Fed mantuvo invariada su política monetaria. Frente a lo anterior, destacó el escenario de tipos de interés barajado por los miembros de la Fed. Así, la mayoría considera 2015 como año en el que comenzarán las subidas de tipos de interés, y además, en media, finalizarán en el 1,0%. En este sentido, el pasado agosto Cortal Consors adelantaba una composición de miembros de la Fed con derecho a voto más propicia a finalizar los estímulos monetarios. Así, ante la sustitución de varios miembros con una opinión más “dovish” (como Duke, Bloom, Bernanke, Rosengren, Evans, la esperada de Pianalto, etc) por defensores de una opinión más centrista y “hawkish” (como Fischer, Plosser o Fisher). En este contexto, cabe esperar que la Fed mantenga una política monetaria más restrictiva, siempre y cuando los indicadores económicos continúen con su mejoría.

Fuente: Análisis Cortal Consors

Las expectativas en torno al BCE siguen dominado el mercado: la posibilidad de que Draghi anuncie alguna medida este jueves ganó peso ayer a raíz de una cifra de IPC más baja de lo previsto (0,5% vs 0,7% anterior). Este dato provocó que el euro se depreciara si bien su cruce con el dólar rebotó rápidamente, entendemos que por un movimiento técnico. Además, la presidenta de la Reserva Federal volvió a adoptar un tono complaciente al señalar que el inicio del tapering refleja algunos progresos en el mercado laboral pero que no se tiene que entender como el fin de la política monetaria acomodaticia. Con esto, las bolsas periféricas y americanas consiguieron encadenar otra jornada en positivo. En cuanto al Bund, después del fuerte rally de la semana pasada, se tomó un respiro e ignoró el dato de inflación. Por su parte, los bonos periféricos siguieron en racha con unas primas de riesgo que se estrecharon 2/3 p.b. En definitiva, cerramos el trimestre con un mercado relativamente tranquilo, que no es poco después de los sobresaltos vividos (Argentina, Fed, Ucrania, etc.).

Hoy digerimos los datos asiáticos. La sesión asiática ha sido especialmente intensa, con multitud de referencias. Se ha publicado el Tankan japonés que, a pesar de haber subido a niveles de 2007, ha dejado frío al mercado: no cumple con las previsiones y ya descuenta un bajón considerable el próximo trimestre por la subida del IVA (hoy pasa del 5% al 8%). En China, el PMI oficial ha mejorado mientras que el HSBC, más fiable, ha retrocedido una décima y sigue en contracción. No obstante, la clave en China ahora mismo son las posibles medidas de estímulo que podría anunciar su Gobierno.

El resto del día se presenta algo más tranquilo si bien habrá que seguir las cifras de empleo en alemania, los PMIs europeos y la tasa de paro de la Eurozona que parece anclada en el 12 %. Después, el ISM manufacturero de EEUU podría dar un impulso a las bolsas si consigue afianzarse en el terreno de la expansión.  Por tanto, parece que estrenamos mes con buen tono. Unas cifras macro mejorando unidas al eco de Yellen ayudarán al repunte de las bolsas. Por su parte, los bonos y el euro se mantendrán soportados a la espera del BCE.

Fuente: Análisis Bankinter

 

 

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