Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Miércoles, 12 de diciembre de 2018
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en OPINION Martes, 02 de octubre de 2018 07:00

El insólito Impuesto sobre el Patrimonio

Luis Iturbe | Cuando en Noviembre de 1977 fue aprobado el llamado, entonces, Impuesto Extraordinario sobre el Patrimonio, nadie podía pensar que dado ese calificativo iba a perdurar hasta la fecha. Nació con la reforma fiscal de Fdez. Ordoñez y lo único exculpatorio que se puede decir es que tenía una finalidad censal patrimonial. De ahí, quizás, su denominación de extraordinario.

 

Tan injusto y técnicamente deficiente impuesto, como más adelante argumentaremos, ha estado vigente desde entonces, salvo en 2008, año en que el ministro Sebastián (único en su cargo que lo ha criticado) convenció, nada menos que, al Presidente Zapatero para dejarlo sin efecto. En 2012 (presupuestos del 2011), el ministro Montoro (“todos al suelo que…….”) lo volvió a instaurar, en sus negociaciones con las Comunidades Autónomas, que son las que lo recaudan. Es decir desde 1978 todos los años menos cuatro.

 

Como antes lo hemos definido como impuesto injusto y técnicamente deficiente, trataremos de argumentarlo. Este impuesto es:

 

• Insólito en los países de nuestro entorno.- Anteriormente, también, ha estado vigente en Francia, para niveles de patrimonio, a efectos de tributar, más altos y tipos más bajos. Convencidos de su poco sentido ha sido derogado. En Italia solo se aplica un 0,15/0,20% y únicamente sobre los activos financieros en el exterior.

 

• Contrario a la teoría económica.- Este impuesto penaliza el ahorro y estimula el consumo. No explicaremos que lo prioritario es el ahorro, y más en un país como España deficitario de inversión a largo plazo, pues académicamente es tan obvio que ” el que quiera saber que vaya a Salamanca”. Para mejor comprensión, un ejemplo, dos hermanos que heredaran un patrimonio y uno lo conservara y otro lo dilapidara, serían tratados de forma distinta por este impuesto.

 

PUEDE LEER EL ARTÍCULO COMPLETO EN LA ZONA PREMIUM

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.