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Lunes, 18 de diciembre de 2017
Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 16 de noviembre de 2017 08:00

Las turbulencias en el sector de las materias primas no deben llevar a sobrerreacciones

Intermoney | Los precios del petróleo apenas se reponían durante la jornada de ayer, al tiempo que el conjunto de las materias primas seguía cediendo posiciones en base al índice CRB que caía un -1,47% en contraste con los niveles del miércoles.

 

Una situación que continuaba pasando factura al sector energético y, en general, a las empresas vinculadas al sector primario. La lectura realizada por el mercado de los últimos datos en China ha llevado a poner en valor el freno de la economía del gigante asiático y, por tanto, de su consumo de materias primas. Una interpretación que ofrece ciertos puntos débiles y, por lo tanto, consideramos esta cuestión como una excusa para tomar beneficios en el campo de las materias primas después de su favorable desempeño desde los mínimos de octubre.

 

De hecho, aunque los chinos son el gran motor del consumo en este ámbito, tampoco debe obviarse la sincronización del crecimiento mundial que apunta a un avance más sólido y equilibrado de la demanda de materias primas. En otras palabras, creemos que estamos ante unas turbulencias en este frente que no deben llevar a la sobrerreacción, a pesar de reconocer los límites que afrontan los precios del petróleo. Por un lado, el aumento de los precios hace rentable a un mayor número de explotaciones y esto implicará más petróleo en el mercado, aunque no un boom ya que los bajos precios del pasado reciente han jugado en contra de la inversión en el sector petrolero. Por otro, las temperaturas suaves en el hemisferio norte jugarán en contra del consumo en el corto plazo.

 

En otras palabras, el equilibrio en el mercado de crudo puede demorarse, como sugería la AIE el pasado martes. Luego, temporalmente, los precios del petróleo pueden ceder y esta situación ser extrapolable a otras materias primas, si bien la diferencia respecto al pasado no tan lejano es que la demanda se muestra más fuerte. Una situación que también atesora gran importancia desde el punto de vista de la inflación, pues el comportamiento de la energía puede distar bastante de las asunciones técnicas tomadas por el BCE en septiembre y, actualmente, los riesgos son alza respecto a sus previsiones.

 

No obstante, hoy, el IPC de la UEM confirmará su moderación hasta 1,4% a. en octubre, fruto del enfriamiento de la inflación en países clave como Alemania, Italia y España. Empero, debemos recordar que estas cifras se vieron influenciadas por cuestiones puntuales como el desplome de los precios de la educación en Italia o el comportamiento que consideramos atípico de los precios del sector terciario en Alemania, lo cual obligará a relativizar el freno de la inflación de servicios hasta 1,2% a. en la UEM.

 

Más allá de la confirmación de las cifras de inflación, en nuestra área volveremos a tener cita con el vicepresidente del BCE y el gobernador del Banco de Francia. En ambos casos, esperamos que se recalquen ideas ya conocidas, quedándonos con una idea muy sencilla y clara que volvió a lanzar ayer el economista jefe de nuestro banco central: a medida que se reducen las compras de activos, el BCE dependerá cada vez más de su compromiso a más largo plazo sobre las tasas de interés para guiar a los mercados y proporcionar estímulo. Una idea trasmitida por Draghi después de los encuentros de política monetaria de septiembre y octubre, la cual recalca que dicha guía pasará a ser el corazón de la política monetaria durante 2018 en la Eurozona. En otras palabras, el futuro de los tipos volverá a estar en el centro de las acciones de Frankfurt.

 

Los anteriores planteamientos no evitarán que la confirmación de la moderación de la inflación en la UEM durante el mes de octubre pese en las rentabilidades de la deuda soberana en euros, mientras que las Bolsas en ambos lados del Atlántico continuarán viéndose muy influenciadas por el comportamiento de las materias primas y, en particular, del petróleo. De hecho, esperamos que esta circunstancia tenga más peso que las referencias estadounidenses, dado que la cotización del dólar y la energía marcarán el paso de los precios de importación en EEUU, mientras que la producción industrial americana se beneficiará en octubre el empuje extra de la normalización de las actividades de refino y químicas.

 

Además de las anteriores referencias, volveremos a tener titulares procedentes de la Fed derivados de las declaraciones de algunos de sus miembros como Kaplan, Mester o Brainard, si bien no alterarán el escenario central acorde con un proceso progresivo de normalización de la política monetaria. Mientras tanto, los “tira y afloja” continuarán para sacar adelante la reforma fiscal de Trump, cuyo trámite en el Senado se complica ante el deseo de algunos republicanos de aunar el mismo con la derogación de aspectos clave del Obamacare.

 

De vuelta a Europa, el mercado también permanecerá atento a distintas cuestiones, como la continuidad del mal desempeño de las ventas minoristas en el Reino Unido ante un escenario en el que la incertidumbre y, especialmente, la renta disponible real de las familias juegan en contra del consumo privado. De hecho, días atrás, la patronal de los minoristas británicos apuntaba a las peores cifras de gasto para un mes de octubre desde 2008, indicando sus datos un descenso del -1,0% a. de las ventas minoristas (en términos de superficie comparable) frente al incremento del 1,9% a. en septiembre. El anterior dato, bien es cierto que no recoge la realidad de las ventas en términos absolutos que serán mayores, pero sí sirve para adelantar el debilitamiento del consumo en Reino Unido, sobre todo, cuando los datos de Barclaycard y Visa también señalaban la moderación de su avance. En suma, habrá más motivos para infraponderar los activos británicos.

 

Por otro lado, también se tendrá presente la acogida de la propuesta de Grecia para canjear 30 mm. € de deuda articulados mediante 20 referencias por otras 5 nuevas con vencimientos a 5, 10, 15, 17 y 25 años. El objetivo de dicha oferta voluntaria (hasta el 28 de noviembre) sería mejorar la liquidez de la deuda soberana helena con la vista puesta en agosto de 2018, cuando se espera superar el rescate.  

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